La iniciativa se aprobó con 147 votos afirmativos y 93 negativos, y deberá volver al Senado.
La iniciativa, una obsesión del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado de Federico Sturzenegger, se aprobó con 147 votos afirmativos y 93 negativos (peronismo e izquierda).
Argentina había firmado el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT) en 1970 y el Senado lo aprobó en 1998, por lo que faltaba la aprobación de la Cámara baja.
Sin embargo, en la madrugada de este jueves se aprobó con reserva del capítulo II, por lo que deberá volver en revisión a la Cámara Alta para su sanción definitiva y su posterior puesta en vigor.
“Es una iniciativa muy largamente esperada porque viene a saldar una deuda pendiente de nuestro sistema internacional”, indicó la miembro informante del dictamen de mayoría, Juliana Santillán (La Libertad Avanza).
Después de décadas de discusiones inconducentes, la gestión de Javier Milei retomó el debate a partir de una exigencia de Estados Unidos en el marco del acuerdo recíproco de comercio e inversión firmado en febrero pasado en Washington.
Tras meses de un andar errático, con marchas, contramarchas y pasos en falso, finalmente la iniciativa llegó al recinto y pudo prosperar.
Antes de que se produjera la votación, el diputado kirchnerista e hijo de desaparecidos Horacio Pietragalla denunció que una persona que se identificaba como militar estaba recorriendo los pasillos mostrando una foto del exdictador genocida Jorge Rafael Videla en el fondo de pantalla de su celular.
El legislador señaló que esa persona le dijo que era cercana al diputado libertario Lisandro Almirón, lo que provocó caos en el recinto y que la sesión casi se cayera, pero al cabo de un rato se pudo controlar la situación.
La trastienda
El persistente y eficaz lobby de los laboratorios nacionales, representados por CILFA y Cooperala, logró permear la discusión, y sus argumentos en defensa de la industria nacional de medicamentos fueron tenidos en cuenta por Cancillería y el Ministerio de Economía, que convalidaron dejar en reserva el capítulo 2.
Esto significa que Argentina adherirá al sistema internacional de patentes, pero mantendrá el control local sobre ciertos instrumentos de evaluación técnica y de patentamiento de medicamentos.
Las cámaras farmacéuticas nacionales consideraban que dicho capítulo desprotegía a la industria nacional de medicamentos frente a la competencia de multinacionales, especialmente de origen estadounidense.
Según señalaban, dicha competencia podía encarecer los costos locales del sistema de salud y redundar en barreras críticas para el acceso de la población a los medicamentos.
Pese a que el dictamen ya se encontraba listo para ser votado en el recinto desde el 12 de mayo, el tratamiento volvió a retrasarse por la demora de Estados Unidos para definir políticas tarifarias en materia de comercio exterior.
Recién el 23 de julio pasado, la administración de Donald Trump fijó para la Argentina un arancel de importación del 10%, la tasa mínima y más baja aplicada a los socios comerciales de la región dentro de su esquema arancelario global.
Fuente e imagen: NA