Nacionales | Sociales 18/08/2019  19:00 hs.

Se desmayó en un partido de fútbol infantil y con la tomografía descubrieron que tenía una bala en la cabeza

 

Sucedió en Rosario. La víctima tiene 8 años.


Un niño de ocho años permanece en grave estado luego de recibir un balazo en la cabeza este sábado, cuando esperaba para jugar un partido de fútbol en un club de la zona sudoeste de la ciudad santafesina de Rosario, informó una fuente judicial.

Benjamín fue trasladado de urgencia al Hospital de Niños Vìctor J. Vilela de Rosario, donde fue operado y quedó internado en la sala de terapia intensiva.

Bala perdida

A las 16 de este sábado, Benjamín esperaba para jugar en una de las canchitas del Club Paulo VI, situado en la calle Garzón y bulevar Seguí, del barrio Goy.

"Yo no estaba en el predio, mi señora y mi hijo mayor lo llevaron a jugar. Él estaba precalentando con su categoría 2011 y por ahí se desvanece y empezó a sangrar la cabeza. Todos se pensaron que era una enfermedad o que se había golpeado la cabeza", explicó Javier.

Según el relato del hombre, los presentes llamaron a la ambulancia, pero como iba a tardar, un padre lo llevó al Villela de Rosario en su camioneta. "Es un hospital muy bueno, estoy agradecido", contó el papá de Benjamín, quien aclaró que cuando al nene le hicieron la tomografía se dieron cuenta que era una bala perdida.

"Él no se dio cuenta. Se desmayó pero volvió en sí. Dijo que le dolía la cabeza. Vomitó y caminó. Después quedó todo en manos de médicos y de Dios", contó Javier.

El niño, quien juega desde los 7 años en el Club 7 de Septiembre, de la zona noroeste de Rosario, es sobrino del exdelantero de Newell's y Banfield Mauricio Sperdutti, quien esperaba en el Hospital Vilela junto a los padres del pequeño.

"Fue terrible porque el chico estaba haciendo una entrada en calor, habia muchos pibes, era una actividad normal, un partido de fútbol entre clubes. Benjamín juega desde muy chico en el Club 7 de Septiembre. Los padres están destruidos", declaró hoy Sperdutti al diario rosarino La Capital.

Antecedente

En tanto, en noviembre del año pasado Pablo Silva, un niño de 14 años, murió al recibir una bala perdida mientras miraba cómo jugaban sus hermanos en una canchita de Garibaldi y Puyrredón, en el barrio Alvear, también en la zona sudoeste de Rosario, producto de una pelea entre soldaditos de dos bandas de narcos.

Fuente: La Voz