Nacionales | Gremiales 09/11/2018  08:54 hs.

Un nuevo paro obligó a cancelar 258 vuelos y dejó varados a 30 mil pasajeros

 

Cinco gremios de pilotos y personal aeronáutico de Aerolíneas Argentinas paralizaron los aeropuertos del país. Reclaman reabrir la paritaria y una cláusula gatillo contra la inflación.


Otra vez caos para viajar en Aeroparque. En esa terminal aérea y otras estaciones del interior del país, una sorpresiva protesta gremial de aeronavegantes en reclamo de la reapertura de paritarias afectó seriamente la operación: hubo 258 vuelos cancelados y unos 30.000 pasajeros afectados por las asambleas de cinco de los sindicatos del sector. Nadie pudo confirmar cuándo es que todo volverá a la normalidad, pero según el testimonio de los pasajeros, las reprogramaciones llegan hasta el domingo.

Tras 10 horas de interrupción de los servicios, y ante los nervios de los pasajeros varados en todo el país, los sindicatos levantaron la medida de fuerza recién a las 18 horas. De esa manera el engranaje volvió a girar, pero llevará mucho tiempo la normalización.

Fue recién pasadas las seis de la tarde que los empleados de Aerolíneas volvieron a sus puestos de trabajo y eso generó una mezcla de aplausos irónicos e insultos por parte de los pasajeros que esperaron allí más de diez horas. El primer servicio fue desde Aeroparque hacia Comodoro Rivadavia a las 20.15.

Las asambleas comenzaron temprano y estaba previsto que terminaran a las 10 de la mañana, pero finalmente siguieron hasta después de las 17 horas sin que saliera ningún vuelo. Cada media hora, una empleada de Aerolíneas solicitaba por los altoparlantes que los pasajeros reprogramaran sus vuelos directamente por la página o la aplicación web, pero era imposible, todo estaba colapsado.

En tanto desde Aerolíneas, su presidente, Luis Malvido avisó que presentaron una denuncia en la Secretaría de Trabajo ante la inesperada medida de fuerza. En el medio quedaron como rehenes de 30 mil personas afirmaron las autoridades. Todas con una historia para contar. En Ezeiza por ejemplo un hombre debió ser atendido por un principio de paro cardíaco: se desplomó al suelo y lograron reanimarlo a tiempo. En Aeroparque una madre junto a su hija de cuatro años paciente oncológica, pedía por favor que la ayuden para sacarla del caos de gritos y bronca que se percibía en el hall.

Además el Ministerio de Producción y Trabajo citó para este viernes a las cinco de la tarde a los representantes de la empresa Aerolíneas Argentinas, la Administración Nacional de Aviación Civil Argentina (ANAC) y los veedores de la Secretaría de Trabajo a una audiencia para analizar si la medida de los gremios fue legal o ilegal.

"Nos llevará mucho tiempo normalizar toda la operación, ya que afectó a prácticamente todos los pasajeros del día, muchos de los cuales ni siquiera pudieron retirar sus valijas cuando ya estaban despachadas. Algunos incluso se fueron a sus casas y las valijas quedaron en el avión", contaron desde la empresa.

Molesto por la protesta, Mauricio Macri dijo que Aerolíneas Argentinas se debe “autosustentar”. El presidente habló sobre la medida de fuerza del personal aeronáutico durante la inauguración de un hotel en Pilar. "Quiero hacer un comentario: habrán escuchado que tenemos un nuevo conflicto con Aerolíneas Argentinas. Producto de la devaluación y del aumento en el valor del petróleo, ha aumentado su necesidad de financiamiento. Desde que Aerolíneas se estatizó, los argentinos tenemos que poner plata todos los meses para que funcione. Todas las demás líneas aéreas no requieren que el Gobierno ponga plata", afirmó el mandatario.

El caos se sintió fuerte en Buenos Aires, pero la intensidad fue parecida en todo el país. En Tucumán, Córdoba y Mendoza, por mencionar algunas provincias, los primeros vuelos hacia el territorio bonaerense serán recién este viernes.

La protesta fue llevada adelante por los gremios de pilotos (APLA y UALA), así como el personal de tierra agrupado en la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), los técnicos de APTA y la Unión del Personal Superior (UPSA).

Al reclamo por la reapertura de las paritarias se sumó otra discordia: el alcance de la cláusula gatillo que habían arreglado en el último acuerdo salarial, si el escenario inflacionario superaba el 17% pautado. ¿La discusión? Si el arreglo debía incluir o no septiembre, cuando la inflación, una de las más altas del año, alcanzó nada menos que el 6,5%.

"En la última reunión que tuvimos no sólo nos avisaron que no nos iban a pagar lo que debían sino que la próxima pauta salarial 2018-2019 recién van a concretarla el verano próximo. O sea que no nos pagaron lo que nos deben y, a su vez, van a congelar los salarios por cuatro o cinco meses mas", contó Ricardo Cirielli, desde APTA

Pablo Biró, Secretario general de Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) pidió disculpas a los pasajeros afectados: "Podrían poner una conciliación obligatoria, pero nadie nos llamó". Agregó que "debe quedar claro que esta es una retención de tareas porque no pagan los salarios. Nos empujan a un conflicto para destruir la línea aérea de bandera".

El último viernes hubo una medida similar del sexto gremio que agrupa a trabajadores de la empresa, la Asociación de Aeronavegantes (AAA).

Fuente: Clarín







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