El Gobierno argentino mantiene conversaciones con Estados Unidos para desarrollar un programa de ciberseguridad destinado a fortalecer la protección de los sistemas informáticos de organismos públicos nacionales.
Según informó la agencia Noticias Argentinas (NA), la propuesta incluye la creación de un Centro Nacional de Operaciones de Seguridad (SOC), la revisión de infraestructura tecnológica estatal y la posibilidad de reemplazar progresivamente determinados equipos de origen chino.
La iniciativa todavía se encuentra en etapa de diseño y, de acuerdo con la información difundida, podría contar con asistencia técnica y financiamiento de hasta 13,9 millones de dólares por parte del Departamento de Estado estadounidense, durante un período de tres años.
Hasta el momento, no se detallaron acuerdos definitivos, plazos de ejecución ni un listado de organismos o dispositivos que podrían quedar comprendidos en el programa.
Qué contempla el proyecto de ciberseguridad
La primera etapa consistiría en realizar un relevamiento de los centros de datos, sistemas y redes utilizados por organismos públicos nacionales.
El objetivo sería identificar posibles vulnerabilidades, evaluar el equipamiento existente y establecer criterios de seguridad para futuras adquisiciones tecnológicas.
Uno de los componentes centrales de la propuesta es la creación de un Centro Nacional de Operaciones de Seguridad, que funcionaría bajo la órbita del Centro Nacional de Ciberseguridad.
Entre sus funciones previstas se encuentran el monitoreo de redes estatales, la detección de amenazas informáticas, la centralización de alertas y la coordinación de respuestas ante incidentes que puedan afectar sistemas considerados críticos.
El programa también contempla capacitación para especialistas argentinos y la revisión de protocolos de intercambio de información entre dependencias gubernamentales.
La revisión de equipos chinos y la posición de Estados Unidos
Otro de los puntos incluidos en las conversaciones es la eventual sustitución de equipamiento tecnológico de origen chino instalado en determinadas áreas del Estado.
Esta propuesta se relaciona con la política estadounidense de promover proveedores tecnológicos que Washington considera confiables para el desarrollo de infraestructura digital y de telecomunicaciones.
Funcionarios de Estados Unidos han expresado preocupaciones sobre la utilización de tecnología china en sectores estratégicos, particularmente por posibles riesgos relacionados con el acceso a información sensible.
El embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, manifestó en distintas oportunidades cuestionamientos sobre empresas como Huawei, a partir de sus interpretaciones sobre las obligaciones legales que podrían tener las compañías chinas frente a las autoridades de su país.
Sin embargo, la información difundida no presenta evidencia de que los equipos chinos actualmente utilizados por organismos públicos argentinos hayan sido empleados para actividades de espionaje.
Tampoco se especificó qué dispositivos serían considerados sensibles ni cuáles serían los criterios técnicos utilizados para determinar su eventual reemplazo.
Financiamiento y cooperación internacional
De acuerdo con NA, el Departamento de Estado estadounidense podría aportar hasta 13,9 millones de dólares para el desarrollo del programa durante tres años.
La cooperación contemplaría asistencia técnica, capacitación de profesionales y apoyo para mejorar los mecanismos de prevención y respuesta ante incidentes informáticos.
No obstante, el financiamiento mencionado forma parte de una iniciativa todavía en negociación. La información disponible no permite establecer que los fondos ya hayan sido aprobados o transferidos.
Una propuesta sin cronograma confirmado
El eventual acuerdo podría introducir cambios en la administración de la infraestructura informática nacional y en los criterios utilizados para seleccionar proveedores tecnológicos.
Sin embargo, todavía no se conoce el alcance definitivo del proyecto ni se informó si las futuras adquisiciones incluirían exclusivamente equipamiento estadounidense o también tecnología de otros países.
La propuesta se desarrolla en un contexto de competencia internacional entre Estados Unidos y China por el mercado de infraestructura digital, aunque sus posibles consecuencias para los organismos argentinos dependerán de las condiciones que finalmente se acuerden.
Por el momento, se trata de conversaciones bilaterales y de un proyecto en evaluación, sin que se haya confirmado una decisión general de retirar la tecnología china de las redes estatales.
El proyecto contempla la creación de un centro nacional de monitoreo informático, la evaluación de infraestructura tecnológica y el posible reemplazo de equipos considerados sensibles. Según informó Noticias Argentinas, la iniciativa se encuentra en etapa de diseño y podría recibir hasta 13,9 millones de dólares de financiamiento estadounidense.