En su homilía en Paysandú, el Pontífice hizo referencia a una de las tradiciones más representativas de Sudamérica y resaltó su significado como expresión de familiaridad, integración y valores compartidos.
El Santo Padre destacó que esta bebida representa mucho más que una tradición y la vinculó con la importancia de compartir momentos, fortalecer los vínculos y generar espacios de encuentro.
“Es signo de familiaridad, de amistad y de encuentro”, expresó León XIV, al señalar que el mate enseña a compartir y a estar juntos.
Además, remarcó su significado como símbolo de acogida, integración y valores comunes, destacando que forma parte de la identidad y del sentido de pertenencia de los pueblos sudamericanos.
El Pontífice también hizo referencia a los momentos en que el mate acompaña la reflexión y la oración personal, vinculándolo con la posibilidad de compartir preocupaciones, deseos y esperanzas.
Finalmente, llamó a reflexionar sobre aquellas tradiciones que conectan con los orígenes y permiten proyectarse hacia el futuro, destacando la importancia de transmitir la fe a las nuevas generaciones.