Por qué se demoró el regreso a la Argentina de la abogada acusada de racismo en Brasil
El pago exigido como parte del acuerdo, de US$150 mil, provocó polémica y frenó la definición de su situación judicial.
Viernes 27 de marzo 2026 | 08:55 Hs.
El regreso de la abogada Agostina Páez a la Argentina, acusada de realizar gestos racistas en Brasil, quedó en suspenso por un dato clave: el monto de dinero que debía pagar como parte del acuerdo judicial en ese país.
En las últimas horas, trascendió que debía abonar cerca de 150.000 dólares como compensación a las tres personas que la denunciaron por gestos racistas. La cifra, que surgió en la audiencia preliminar del martes —instancia que marca el inicio del juicio oral en ese país—, generó un fuerte rechazo en la opinión pública brasileña.
Hasta ese momento, el escenario era otro. La fiscalía había pasado de pedir una pena de hasta 15 años de prisión a negociar una condena de dos años, excarcelable, con trabajos comunitarios y una reparación económica. Todo indicaba que el acuerdo permitiría destrabar la situación y habilitar el regreso de Páez en cuestión de horas.
Sin embargo, la filtración del monto cambió el clima. Medios locales consultaron a la defensa y, aunque la abogada aclaró que el número debía ser definido por el juez, la reacción fue inmediata: se instaló la idea de que el pago podía interpretarse como una forma de evitar una condena por un delito de carácter racial.
Ante ese escenario, la fiscalía dio marcha atrás y solicitó al juez que revise lo acordado en la instancia de mediación. En concreto, pidió que primero se dicte una sentencia y recién después se evalúe una eventual flexibilización de las medidas cautelares que pesan sobre Páez.
Esa decisión volvió a poner en pausa el caso y dilató cualquier definición sobre su regreso al país, que ahora podría demorarse al menos dos semanas.
El juicio a Agostina Páez por racismo
El martes por la tarde, Páez se presentó a una audiencia de Instrucción y Juzgamiento en el Tribunal Penal N°37 de Río, donde se resolvió que podrá regresar a la Argentina y cumplir tareas comunitarias.
“Me siento aliviada, pero hasta que no esté en la Argentina no voy a estar en paz”, expresó la joven de 29 años ante los medios. Además, aseguró que le gustaría volver a Brasil, un destino que le resulta atractivo, aunque reconoció que hoy le genera temor: “Es un país que me gusta, pero obviamente que tengo miedo”.
También afirmó que durante el proceso judicial siempre dijo la verdad y pidió disculpas a las personas afectadas. “Fue la peor experiencia de mi vida”, sostuvo, y agregó que aún resta que el juez decida cuándo le retirarán la tobillera electrónica.
Por último, remarcó que su prioridad es regresar a Santiago del Estero para reencontrarse con su entorno cercano: “Lo único que me importa es estar en Santiago y con mi gente”.
Fuente: TN
En las últimas horas, trascendió que debía abonar cerca de 150.000 dólares como compensación a las tres personas que la denunciaron por gestos racistas. La cifra, que surgió en la audiencia preliminar del martes —instancia que marca el inicio del juicio oral en ese país—, generó un fuerte rechazo en la opinión pública brasileña.
Hasta ese momento, el escenario era otro. La fiscalía había pasado de pedir una pena de hasta 15 años de prisión a negociar una condena de dos años, excarcelable, con trabajos comunitarios y una reparación económica. Todo indicaba que el acuerdo permitiría destrabar la situación y habilitar el regreso de Páez en cuestión de horas.
Sin embargo, la filtración del monto cambió el clima. Medios locales consultaron a la defensa y, aunque la abogada aclaró que el número debía ser definido por el juez, la reacción fue inmediata: se instaló la idea de que el pago podía interpretarse como una forma de evitar una condena por un delito de carácter racial.
Ante ese escenario, la fiscalía dio marcha atrás y solicitó al juez que revise lo acordado en la instancia de mediación. En concreto, pidió que primero se dicte una sentencia y recién después se evalúe una eventual flexibilización de las medidas cautelares que pesan sobre Páez.
Esa decisión volvió a poner en pausa el caso y dilató cualquier definición sobre su regreso al país, que ahora podría demorarse al menos dos semanas.
El juicio a Agostina Páez por racismo
El martes por la tarde, Páez se presentó a una audiencia de Instrucción y Juzgamiento en el Tribunal Penal N°37 de Río, donde se resolvió que podrá regresar a la Argentina y cumplir tareas comunitarias.
“Me siento aliviada, pero hasta que no esté en la Argentina no voy a estar en paz”, expresó la joven de 29 años ante los medios. Además, aseguró que le gustaría volver a Brasil, un destino que le resulta atractivo, aunque reconoció que hoy le genera temor: “Es un país que me gusta, pero obviamente que tengo miedo”.
También afirmó que durante el proceso judicial siempre dijo la verdad y pidió disculpas a las personas afectadas. “Fue la peor experiencia de mi vida”, sostuvo, y agregó que aún resta que el juez decida cuándo le retirarán la tobillera electrónica.
Por último, remarcó que su prioridad es regresar a Santiago del Estero para reencontrarse con su entorno cercano: “Lo único que me importa es estar en Santiago y con mi gente”.
Fuente: TN
Más leídas
Más noticias
© 2026 Radiocanal - Todos los derechos reservados

