Con la llegada del verano, las altas temperaturas, la exposición al sol y agentes como el cloro y la sal pueden afectar la salud del cabello.
El especialista señaló que la hidratación es clave para evitar que el cabello se quiebre, las puntas se abran y se debilite su estructura. Además, destacó la importancia de un asesoramiento personalizado, ya que cada tipo de cabello responde de manera diferente a los factores externos. Por ejemplo, el cabello rizado suele ser más propenso a la sequedad y requiere cuidados específicos.
Leyendecker también compartió un adelanto sobre las tendencias en coloración y cortes para 2025, además de brindar recomendaciones para evitar daños en el proceso de tintura y proteger el color durante el verano.