El “Canalla” suma un nuevo título y hubo incidentes sobre el final del encuentro por polémicas arbitrales.
Los goles del partido fueron de Alexis Castro al minuto de juego para abrir el marcador a favor del "Pincha"; pero, Ángel Di María fue el encargado de iniciar la remontada, con un golazo de tiro libre al palo izquierdo de Fernando Muslera, y a los 12 minutos adicionales del primer tiempo, de penal, puso el 2-1; mientras que Julián Fernández selló el 3-1 final para proclamarse campeón del torneo.
El encuentro llegaba con el morbo por el “espaldarazo” de Estudiantes hacia Rosario Central, cuando este último fue proclamado, polémicamente, campeón por haber terminado primero en la tabla anual, tiempo después de que hubiese terminado la fase de sumar puntos.
En los minutos finales, el “Pincha” se abocó al ataque, dejó muchos espacios y el “Canalla” tuvo varias oportunidades para rematar de contra. Sin embargo, el elenco de Almirón no pudo concretar ninguna de ellas.
En la última jugada, Muslera se cruzo de área para tratar de conseguir el 2-2; el equipo rosarino robo la pelota y comandó el contrataque, donde Julián Fernández, con un remate con la cara externa del pie, con el arco vacío, selló el triunfo por 3-1 contra los de La Plata.
En los festejos del gol ocurrieron incidentes que obligaron a Darío Herrera a frenar lo que quedaba del encuentro, pero sin determinar el final del partido; cuando el reloj llegó a los 60, decidió proclamar a Rosario Central como el nuevo campeón de la Supercopa Internacional.
Por otra parte, jugadores de ambos equipos se agarraron a las piñas en la boca de entrada a los vestuarios, luego del tercer gol; además, ya venían de incidentes dentro del campo de juego caliente en Santiago del Estero.
Fuente: Noticias Argentinas