Las adolescentes, de entre 13 y 17 años, escucharon una fuerte detonación en el exterior del establecimiento y, al creer que se trataba de una situación peligrosa, algunas se arrojaron desde el primer piso.
De acuerdo con las primeras informaciones, la detonación habría sido provocada por un camión que circulaba por las inmediaciones de la institución. Sin embargo, al desconocer en ese momento el origen del ruido, las estudiantes reaccionaron ante lo que consideraron una posible situación de riesgo. Como consecuencia del episodio, ocho menores fueron trasladadas al hospital local.
ç
Cuatro de ellas recibieron el alta tras constatarse que no presentaban lesiones físicas, aunque sí cuadros de pánico, mientras que las otras cuatro permanecieron en observación para recibir curaciones y realizar estudios médicos preventivos. Las lesiones iniciales fueron consideradas leves.