El psicólogo Lucas Martínez (MP 9569) abordó la importancia de reconocer y valorar aquello que está presente en nuestra vida, destacando cómo incorporar pequeñas prácticas de gratitud puede favorecer el bienestar psicológico y fortalecer los vínculos sociales.
Martínez señaló que la gratitud puede funcionar como una alternativa a la sensación de insatisfacción constante, tan presente en la vida cotidiana. En este sentido, destacó la importancia de poner el foco no solamente en aquello que falta, sino también en las personas, experiencias y situaciones que ya forman parte de nuestra vida y que tienen un valor para nosotros.
Entre las prácticas que pueden ayudar a desarrollar esta disposición mencionó el denominado “diario de gratitud”, que consiste en registrar por escrito aquellas cosas por las que una persona se siente agradecida. También destacó la posibilidad de expresar directamente ese reconocimiento hacia otras personas, por ejemplo, agradeciendo su acompañamiento, escucha o presencia en momentos importantes.
El psicólogo remarcó además que la gratitud no debe confundirse con el positivismo tóxico ni con la obligación de “agradecer todo” independientemente de las circunstancias. Por el contrario, se trata de reconocer de manera realista aquello que está presente y que tiene un significado personal, incluso en momentos difíciles.
Durante la charla también se hizo hincapié en la importancia de agradecer(se) a uno mismo, especialmente, por ejemplo, por haber atravesado situaciones complejas, por no haberse rendido o por haber continuado adelante a pesar de las dificultades. En este sentido, Martínez explicó que muchas veces se naturalizan determinadas acciones o vínculos y, al hacerlo, se les resta importancia.
Finalmente, destacó que existen evidencias que vinculan las conductas y la disposición hacia la gratitud con mejoras en el bienestar psicológico, una mayor conexión social y beneficios en relación con síntomas de ansiedad y depresión. Una reflexión que invita a detenernos, salir por un momento de la rutina y prestar atención también a aquello que muchas veces damos por sentado: las personas que nos acompañan, los pequeños momentos y todo aquello que ya está presente en nuestra vida.