Columna de Psicología: trastorno obsesivo compulsivo (TOC)
El psicólogo Lucas Martínez (MP 9569) explicó qué es el trastorno obsesivo compulsivo, cuáles son sus principales síntomas y por qué no debe confundirse con una simple manía.
Martes 23 de junio 2026 | 09:38 Hs.
En una nueva edición de la columna de psicología, el profesional Lucas Martínez abordó el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), una condición de salud mental caracterizada por la presencia de pensamientos intrusivos y conductas repetitivas que generan un importante malestar en quienes la padecen.
Según explicó, el TOC está asociado principalmente a la ansiedad, aunque también pueden aparecer emociones como miedo, culpa y vergüenza. "Es un trastorno donde básicamente hay dos componentes esenciales: las obsesiones y las compulsiones", señaló.
Las obsesiones son pensamientos, imágenes o impulsos recurrentes que aparecen de manera involuntaria y generan elevados niveles de ansiedad. "Son pensamientos que vienen una y otra vez, de forma intrusiva. La persona no quiere tenerlos y le causan mucha angustia y malestar", indicó.
Por otro lado, las compulsiones son las acciones que la persona realiza para intentar reducir esa ansiedad o evitar que ocurra aquello que teme. "Las compulsiones son todas aquellas cosas que la persona hace con el fin de acabar con la incertidumbre o disminuir el malestar que le generan estas obsesiones", explicó.
Más que una simple manía
Martínez remarcó que una de las principales dificultades es que muchas veces el TOC es confundido con hábitos o manías cotidianas, cuando en realidad implica un sufrimiento significativo. "No es una manía. No es que la persona disfruta hacerlo. Lo hace con mucha angustia y mucho malestar", afirmó.
Entre los diferentes tipos de TOC, mencionó aquellos relacionados con la contaminación, la verificación constante o la responsabilidad excesiva. Como ejemplo, explicó que algunas personas sienten la necesidad permanente de comprobar si cerraron correctamente una puerta, apagaron el gas o realizaron una acción determinada por miedo a provocar un daño. "El problema es que las compulsiones generan un alivio momentáneo y a corto plazo, pero después vuelve la duda y el ciclo comienza nuevamente", señaló.
La importancia del tratamiento
El psicólogo destacó que existen tratamientos eficaces respaldados por evidencia científica. Entre ellos mencionó la denominada Exposición con Prevención de Respuesta (EPR), considerada una de las principales herramientas terapéuticas para abordar este trastorno.
"Existe una técnica que es súper eficaz para trabajar el TOC. Lo que se busca es exponer gradualmente a la persona a esos pensamientos o situaciones que le generan ansiedad, pero evitando realizar la compulsión", explicó.
Además, indicó que en algunos casos el tratamiento puede complementarse con medicación indicada por profesionales médicos o psiquiatras.
Finalmente, Martínez destacó la importancia de la comprensión del entorno familiar y social. "Muchas veces, por desconocimiento, el contexto termina reforzando los síntomas del TOC. Por eso es fundamental entender de qué se trata este trastorno y acompañar adecuadamente a quien lo padece", concluyó.
Según explicó, el TOC está asociado principalmente a la ansiedad, aunque también pueden aparecer emociones como miedo, culpa y vergüenza. "Es un trastorno donde básicamente hay dos componentes esenciales: las obsesiones y las compulsiones", señaló.
Las obsesiones son pensamientos, imágenes o impulsos recurrentes que aparecen de manera involuntaria y generan elevados niveles de ansiedad. "Son pensamientos que vienen una y otra vez, de forma intrusiva. La persona no quiere tenerlos y le causan mucha angustia y malestar", indicó.
Por otro lado, las compulsiones son las acciones que la persona realiza para intentar reducir esa ansiedad o evitar que ocurra aquello que teme. "Las compulsiones son todas aquellas cosas que la persona hace con el fin de acabar con la incertidumbre o disminuir el malestar que le generan estas obsesiones", explicó.
Más que una simple manía
Martínez remarcó que una de las principales dificultades es que muchas veces el TOC es confundido con hábitos o manías cotidianas, cuando en realidad implica un sufrimiento significativo. "No es una manía. No es que la persona disfruta hacerlo. Lo hace con mucha angustia y mucho malestar", afirmó.
Entre los diferentes tipos de TOC, mencionó aquellos relacionados con la contaminación, la verificación constante o la responsabilidad excesiva. Como ejemplo, explicó que algunas personas sienten la necesidad permanente de comprobar si cerraron correctamente una puerta, apagaron el gas o realizaron una acción determinada por miedo a provocar un daño. "El problema es que las compulsiones generan un alivio momentáneo y a corto plazo, pero después vuelve la duda y el ciclo comienza nuevamente", señaló.
La importancia del tratamiento
El psicólogo destacó que existen tratamientos eficaces respaldados por evidencia científica. Entre ellos mencionó la denominada Exposición con Prevención de Respuesta (EPR), considerada una de las principales herramientas terapéuticas para abordar este trastorno.
"Existe una técnica que es súper eficaz para trabajar el TOC. Lo que se busca es exponer gradualmente a la persona a esos pensamientos o situaciones que le generan ansiedad, pero evitando realizar la compulsión", explicó.
Además, indicó que en algunos casos el tratamiento puede complementarse con medicación indicada por profesionales médicos o psiquiatras.
Finalmente, Martínez destacó la importancia de la comprensión del entorno familiar y social. "Muchas veces, por desconocimiento, el contexto termina reforzando los síntomas del TOC. Por eso es fundamental entender de qué se trata este trastorno y acompañar adecuadamente a quien lo padece", concluyó.
Más leídas
Más noticias
© 2026 Radiocanal - Todos los derechos reservados

