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Malena Santillán, tras su éxito en los Juegos Suramericanos: “Los Juegos Olímpicos son mi sueño”

La nadadora sanfrancisqueña regresó a su ciudad luego de una destacada actuación en los Juegos Suramericanos, donde obtuvo cuatro medallas y rompió un récord nacional de categoría que ella misma había establecido en 2022. En Contacto Directo, habló sobre sus logros, el esfuerzo detrás de cada competencia y sus próximos objetivos.
Deportivas Viernes, 18 de septiembre de 2026
Malena Santillán volvió a San Francisco luego de una actuación destacada en los Juegos Suramericanos, donde consiguió cuatro medallas: una de oro, una de plata, una de bronce y un cuarto puesto, además de establecer un nuevo récord nacional de categoría.

La joven nadadora reconoció que todavía está procesando todo lo vivido y que, si bien viajó con la intención de conseguir las medallas, aún le cuesta dimensionar el logro.

“Todavía no caigo, lo sigo procesando, pero estoy contenta de poder estar acá en San Francisco, en mi casa, con mi familia”, expresó en diálogo con Contacto Directo.

Una canción para concentrarse antes de competir

Uno de los aspectos más particulares que contó Malena fue la estrategia que utiliza para afrontar los momentos de mayor presión dentro del agua.

La nadadora explicó que, a partir del trabajo realizado junto a su psicóloga, incorporó una técnica de concentración que consiste en cantar una canción mentalmente mientras compite.

“Era buscar una distracción que no me haga pensar en las cosas que tenía que hacer bien, porque si más lo pensás, peor salen las cosas. A mí me funciona cantar una canción para olvidarme de todas las presiones”, explicó.

De esta manera, logra concentrarse únicamente en la canción y dejar que el entrenamiento realizado durante años haga el resto.

“Cuando me tiro al agua ya está. Ya entrené, ya me preparé para esto. Lo único que me queda es nadar fuerte y disfrutarlo”, sostuvo.

El oro y un récord que volvió a superar

La medalla dorada tuvo además un significado especial porque Malena estuvo acompañada por sus compañeros del club, familiares y amigos.

“Me puse re contenta. Justo ese día habían ido todos mis compañeros del club. Verlos a todos, a mis amigos, a mi familia, fue una sensación re linda”, recordó.

Pero el logro tuvo otro condimento especial: volvió a superar una marca que ella misma había establecido en 2022, durante sus primeros Juegos.

En aquella oportunidad, con apenas 14 años, había conseguido la medalla de oro y establecido un récord nacional de categoría. Esta vez, llegó a la competencia sabiendo que podía bajar aquella marca.

“Yo sabía que podía ser menos porque tengo mucho menos. Se dio también el récord con la medalla de oro”, contó.

El rol fundamental de su familia

Al momento de hablar de las personas que fueron importantes durante su carrera, Malena destacó especialmente a su mamá.

“Mi mamá principalmente, que es todo para mí. Ella me apoyó siempre en todo lo que hice, es mi sostén, la que tengo al lado todo el tiempo”, expresó.

También tuvo palabras de agradecimiento para sus tíos, su abuelo y su novio, quienes estuvieron presentes durante la competencia para acompañarla y alentarla.

La deportista destacó además el vínculo generado con sus compañeras y compañeros de selección, describiendo al equipo como “re lindo” y “fuerte”, con integrantes de distintas edades.

“Está bueno poder apoyarnos y ser uno solo porque lo necesitamos”, señaló.

Una historia que comenzó a los tres años

Aunque hoy la natación es una parte central de su vida, Malena recordó que sus primeros contactos con el agua no fueron precisamente fáciles.

Comenzó a nadar a los tres años, a través de una actividad de la guardería a la que asistía. Sin embargo, durante sus primeras clases lloraba porque no quería estar en el agua.

Años después, aquella niña que rechazaba la pileta se convirtió en una deportista de alto rendimiento que entrena alrededor de cinco horas diarias en el agua.

Se fue de San Francisco con 15 años

El crecimiento deportivo también implicó importantes sacrificios personales. Hace casi tres años, Malena dejó San Francisco y se instaló en Santa Fe para continuar con su carrera deportiva.

Se fue con apenas 15 años y comenzó una nueva etapa viviendo sola.

“Al principio estaba re embalada porque era un nuevo club, me gustaban los entrenamientos, me llevaba bien con mis entrenadores y tenía un equipo gigante y amigos nuevos”, recordó.

Pero con el paso del tiempo apareció también la parte más difícil de la experiencia: la distancia de su familia.

“Tuve un momento que me dio como un bajón, de decir ‘estoy extrañando, no estoy en mi casa, no tengo a mi mamá acá’”, relató.

Según explicó, pudo atravesar esa etapa con el acompañamiento de su psicóloga y, fundamentalmente, de su mamá y su familia.

Su primer viaje internacional también llegó siendo muy joven. A los 13 años viajó a Lima, Perú, para participar de un Sudamericano Juvenil. Lo hizo sola, sin amigos conocidos dentro de la selección y hasta sin datos en su teléfono celular, por lo que no podía comunicarse con su mamá.

La persona detrás de la nadadora

Fuera de la pileta, Malena se define como una persona introvertida y tímida, aunque asegura que se suelta cuando entra en confianza.

Entre sus actividades preferidas aparecen escuchar música, dibujar, leer y compartir tiempo con su familia.

El sueño olímpico

A pesar de todo lo conseguido, Malena sabe que todavía tiene mucho camino por recorrer. Su gran objetivo deportivo es claro: llegar a los Juegos Olímpicos.

“En lo deportivo, los pendientes son los Juegos Olímpicos. Los Juegos Suramericanos de oro ya fueron el primer escalón”, afirmó.

El próximo desafío serán los Juegos Panamericanos del próximo año, antes de apuntar al máximo evento del deporte mundial.

“La idea es ir, poder disfrutarlo y realmente competir”, explicó sobre sus objetivos.

El orgullo de representar a San Francisco

Aunque hace años que vive en Santa Fe, Malena aseguró que mantiene un fuerte vínculo con San Francisco y destacó el acompañamiento que recibe de la comunidad y del municipio.

“Más allá de que hace años que no estoy acá, me siguen dando un montón de apoyo, ya sea por hacerme notas o por la Municipalidad, que me da la beca y me apoya”, expresó.

Y cerró con una frase que resume el vínculo con su ciudad: “Para mí es un honor siempre volver acá y poder representarlos. Para mí es un orgullo”.
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