El jefe de la Estación Meteorológica de la UTN, Roberto Bohn, analizó las condiciones del tiempo en Contacto Directo y adelantó un marcado descenso de las temperaturas para sábado y domingo. Además, anticipó una mejora desde la próxima semana, con registros superiores a los 20°C, aunque advirtió por la preocupante falta de precipitaciones.
Según explicó, las condiciones actuales se desarrollan de acuerdo con lo previsto por los modelos meteorológicos. Durante la mañana se registraron apenas dos décimas de milímetro de lluvia, una cantidad prácticamente insignificante, acompañada por una elevada humedad.
Para este viernes, Bohn indicó que podría aparecer algo de sol durante la tarde, permitiendo que la temperatura alcance entre 19 y 20°C. Sin embargo, el panorama cambiará durante el sábado.
“El sábado sigue el viento del sur, un poco más fuerte que hoy”, explicó el meteorólogo. La jornada se presentaría nublada, con nubosidad media y baja, una temperatura mínima cercana a los 10°C y una máxima de apenas 13 o 14°C.
El domingo las condiciones serían similares, aunque con alguna posibilidad de que el sol aparezca entre las nubes durante la tarde. Se espera una mínima de 7°C y una máxima de alrededor de 13°C.
“Fin de semana no agradable”, resumió Bohn al describir el escenario previsto.
El tiempo comenzará a mejorar desde la próxima semana
La buena noticia llegará con el comienzo de la próxima semana. De acuerdo con el especialista, a partir del lunes y martes comenzará a despejarse el cielo y se producirá un cambio en la circulación del viento, con mayor presencia de viento del norte.
Esto permitirá que las temperaturas comiencen a recuperarse. “A partir del martes vamos a tener temperaturas arriba de 20°”, adelantó Bohn.
Incluso, señaló que hacia el próximo fin de semana, alrededor del 19 y 20 de septiembre, podrían registrarse jornadas más cálidas, lo que permitiría disfrutar al aire libre de las celebraciones por el Día del Estudiante.
Preocupación por la falta de lluvias
Más allá de la evolución de las temperaturas, uno de los puntos que genera mayor preocupación es la escasez de precipitaciones.
Bohn remarcó que la lluvia “hace falta” y explicó que, si bien actualmente se encuentra declarada una fase de El Niño fuerte por parte de la Organización Meteorológica Mundial, sus efectos todavía no se están haciendo notar en la región.
En este sentido, señaló que durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre podrían incrementarse las precipitaciones en el noreste del país y eventualmente alcanzar también a la región.
Sin embargo, aclaró que todavía existe un alto grado de incertidumbre respecto de cuándo podría producirse ese cambio. Al tratarse de pronósticos de largo plazo, no es posible determinar con precisión si el incremento de las lluvias llegará en octubre, noviembre o diciembre.
Mientras tanto, el corto plazo estará marcado por el frío y la nubosidad, con una primavera que comenzará a hacerse sentir de manera más clara recién durante la próxima semana.